Las religiones ante el nuevo paradigma (leer entrevista completa)
Javier Melloni SJ
¿Qué es eso de la interrelacionalidad o de la no dualidad? Es dejar de fragmentar la realidad entre lo visible y lo invisible, entre lo divino y lo que llamamos humano y lo que llamamos cósmico, entre el creador y lo creante, entre el pasado, el presente y el futuro. Ser capaz de descubrir que en una semilla está todo el árbol comprendido y al mismo tiempo la semilla no es el árbol. ¿Qué sería el árbol sin la semilla y la semilla si no llegara a ser árbol? Todo eso se da a la vez aunque nosotros tengamos que separarlo porque lo propio del ser humano es que no somos capaces de demasiada realidad. Con un poco de exceso de realidad ya quedamos como colapsados. Necesitamos la lenta obertura a esa profundidad de lo real que se nos va dando a través de palabras, conceptos, cambios de paradigma en un momento de la conciencia.

Javier Melloni SJ
Javier Melloni es antropólogo y doctor en Teología, miembro del Centre Cristianisme i Justícia, de EIDES (Escola Ignasiana d'Espiritualitat) y del equipo de jesuitas del centro de espiritualidad de la Cueva de San Ignacio, en Manresa, Cataluña. Ha publicado Ignacio de Loyola, un pedagogo del misterio de la justicia (Cuadernos Cristianisme i Justícia, n. 35, 1990) y Los caminos del corazón. El conocimiento espiritual en la “Filocalia” (Sal Terrae, 1995), un estudio sobre la espiritualidad del cristianismo de Oriente. Ha vivido durante un año en la India.
LAS RELIGIONES ANTE EL NUEVO PARADIGMA
... Las religiones se puede decir que tienen tres etapas y que de alguna manera cada una de ellas está en nosotros. Hay una primera etapa chamánica, una segunda etapa sacerdotal y otra tercera de sabiduría.
7.1. La etapa chamánica. En las religiones o en las religiones teistas la profética, es la etapa india, del fuego incandescente. Chamán es un término que proviene de las tribus siberianas que significa “persona de conocimiento”, que ha tenido el don o la audacia de moverse por los tres mundos, físico, el transmundo -el mundo de los dioses- y el mundo de los infiernos, que ha viajado por los tres mundos y ha traído conocimiento sanador y necesario para la comunidad. Viajando por alturas abismales ha vuelto con conocimiento a costa de arriesgar su vida. Cada vez que viaja vuelve con un conocimiento nuevo y se arriesga a no volver. Eso en las religiones proféticas se corresponde a Moisés, a Amós, a los grandes profetas y a Jesús que bajó del cielo vivió en la tierra y descendió a los infiernos con Adán y Eva restituídos. Es la novedad de una nueva adhesión de las cosas que hace que genere valores y gestos nuevos. Si no ¿qué es la Eucaristía? Jesús cambia el texto de la tradición en la fiesta de Pascua, diciendo “Este pan soy Yo, este vino soy Yo”. Es la actualización y actuación de esa donación que en mí hoy se realiza.
7.2. La etapa sacerdotal. La siguiente generación trata de repetirlo y las palabras recordarlas y ponerlas por escrito para no perder la fuerza con que fueron pronunciadas y entonces comienza la etapa sacerdotal, la repetición de los gestos y de las palabras para conservarlas. Porque no se puede vivir siempre en etapa india o chamánica porque pocas personas tienen el don de vivir en la novedad constante. Eso necesita sacerdotes que son los mantenedores de la tradición para que eso se perpetúe. Es la fidelidad a la transmisión de unos textos y gestos que se necesita canonizar porque dieron y seguirán dando vida. Hay unas personas que se responsabilizan de la correcta interpretación de la palabra y del gesto y aparece el clero, distinguido del pueblo, porque tiene la obligación de repetir y asegurar la correcta transmisión de esa experiencia.
Esa etapa segunda sacerdotal canoniza las Escrituras a costa de decretar heterodoxas las que no lo son y a determinadas personas para esa función de las que no tienen esa función, de detectar verdades que hay que defender o separarlas porque no dicen lo mismo. Y eso con el tiempo va entrando en crisis. Hemos interiorizado tanto la etapa sacerdotal del cristianismo que nos podemos permitir ponerla en crisis, en su rigidez, para entrar en la etapa de sabiduría donde no se necesita mantener tanto la identidad de unos textos y ritos o de personas encargadas porque aquello que había que transmitir ya ha sido interiorizado en la masa crítica de una generación.
7.3. La etapa de la sabiduría. Entonces se puede ir viviendo el tercer momento de sabiduría porque hay suficiente discernimiento para comprender cuál es el núcleo de aquellas palabras y recrear y expandir en otros gestos y palabras y donde no hay unas personas especializadas para defenderlo sino que cualquier persona abierta a la sabiduría está llamada a prolongar el recuerdo para abrirnos a una etapa de sabiduría que es en la que hoy nos encontraríamos.
El cambio de paradigma justamente es el paso de la etapa sacerdotal a la etapa de la sabiduría. En la etapa sacerdotal estamos todos blindados en la canonicidad de nuestras creencias, ritos y textos y, en cambio, en la etapa de la sabiduría sabiendo a donde apunta el texto podemos adaptar y recrear textos, en función de abrirnos, contenernos y silenciarnos.