Tenemos aquí la oportunidad de materializar de cara al exterior un trabajo humilde pero constante que estamos llevando a cabo desde hace tres años en nuestra mesa DIAR : vivir entre amigos y amigas, y desde el corazón, la interreligiosidad.

En la vida de todos los dias, en el quehacer cotidiano, en los pequeños problemas domésticos, queremos estar cercanos, para poder vivir todas esas pequeñas y grandes cosas con los valiosísimos aportes que cada cultura y cada religión proporcionan.